Lo que sostiene la cruz

En el silencio tenue de una iglesia, dos curas -Manuel, rígido y obsesivo del orden, y Amadeo, relajado y escurridizo- intentan enderezar una cruz que, misteriosamente, nunca termina de quedar recta. Lo que comienza como una discusión trivial pronto revela algo más profundo: ambos han estado moviendo la cruz para ocultar pequeñas verdades propias. Entre humor, torpeza y complicidad, la escena expone cómo las personas desplazan, esconden y postergan aquello que no quieren enfrentar. Porque, al final, no es la cruz lo que está torcido… sino lo que cada uno decide poner detrás.